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el 19 noviembre 2019

“Con la pasta que tiene y la tía buena con la que se ha casado, a ese lo que le pasa es que es un blando”.

Conversaciones de bar. Grupo de gente hablando acerca de la depresión que confesó haber padecido Andrés Iniesta antes del mundial 2010.

“Pero si tienen la vida solucionada, a saber con cuántas tías se han acostado (…) ¡y los ‘carrazos’ que tendrán!”

Conversaciones de bar. Grupo de gente hablando acerca de los problemas de ansiedad sufridos por varios jugadores de la NBA que han saltado a la luz y por lo que han decidido instaurar la figura del psicólogo en todas las franquicias.

“Con la mierda que cantan, no me extraña”. “Ese que se vaya a Miami a llorar”.

Conversaciones de bar. Grupo de gente hablando acerca de los problemas psicológicos que dijeron padecer -y más importante, la atención recibida- Alejandro Sanz y la totalidad de los concursantes de la primera edición de Operación Triunfo (TVE).

Es interesante que este tipo de casos, personas famosas  a las que se les fantasea una vida de lujos y exenta de problemas, donde sólo por tener capacidad material, éxito o reconocimiento profesional, parece que están a salvo de todo lo demás, salgan del armario para hablar sin tapujos de los problemas emocionales -ansiedad, depresión- que conlleva tener que responder ante tu día a día.

Nos baja de la fantasía de vidas plenas y felices por tener un buen sueldo, ser gente de éxito en lo suyo, sin tener presiones, problemas, bloqueos ante los que responder. Como cualquiera de nosotros/as. Es importante porque pone las cosas en su sitio: ese buen trabajo, ese éxito, llega por gestionar las diferentes situaciones, y buscar ayuda cuando ‘se te hace bola’.

Aquello de: “no mires mi éxito, mira mi camino”.

Sí, cualquiera de nosotros/as tenemos los mismos problemas que cualquiera de ‘ellos/as’. Como si fuéramos diferentes…

Por otro lado, esa ‘conversación de bar’ no ayuda nada al gesto de esta gente de salir del armario. Al hablarlo en el grupo, entre cervezas, saltan todos los escudos, todas las resistencias. La gente se pone al ataque. Se anula la comprensión y, si les resuena, lo escupen.

Pues no, no me da la gana. A mí me resuena. Yo también tengo esas presiones, esos miedos. Y seguro que cualquiera de vosotros/as también. Seguro que has tenido miedo a una reunión importante, has tenido días de no querer salir de la cama, situaciones que te han sido difíciles de tragar.

Y la fantasía es la de: “si fuera como ‘esa persona’ no me pasarían estas cosas. No me pondría nervioso/a. No tendría problemas”. Olvídate.

Ahí van unos cuantos ‘Es importante’:

Es importante ir pudiendo ser responsables con lo que nos pasa y poder hablarlo ante un grupo de amigos/as, en intimidad, al ‘calor de esas cervezas’. Y poder decir: “estoy pasando un mal momento, creo que voy a buscar ayuda, qué difícil se me está haciendo esto”.

Como cuando buscas ayuda si te duele la muela, ¿no?

Es importante no invalidar -se llame Iván Ferreiro o se llame David Bustamante, no digamos si es un ser querido- a alguien por abrirse a expresar algún sufrimiento emocional, sin tildarlo a la mínima de ‘blando’, de falta de dureza, sin caer en criticarle por lo que debería de hacer. Solo puede ayudar a ocultarlo, a no mostrarlo y a culpabilizarse. Escuchémosle.

Es importante por lo tanto que vayamos bajando la fantasía de ‘todopoderosos’  y ver que la cosa se construye al revés: atiendo, busco ayuda si la necesito, gestiono, crezco.

Es igual de importante que en las conversaciones de bar podamos ir mostrando descontento hacia determinadas afirmaciones poco humanas. Hemos de ser valientes.

Es importante observar que la cosa no pasa por tapar nuestras necesidades emocionales a costa de un consumismo material que no parece esperanzarnos. No parece que a Kevin Love le ayudara ganar 21’7 millones de dólares para no sufrir un ataque de ansiedad en el vestuario a mitad partido ante la exigente NBA. Es que tenemos otras necesidades que nuestra sociedad de ansiedad y consumo tapa con materialismo. Más terapia y menos centros comerciales. Esto ya, para otro post.

Es importante buscar ayuda. Sé responsable. Sal del armario. La psicología es un servicio del s.XXI del que hay que despojar la etiqueta de ‘débil’ por acudir a ella.

De hecho, es de valientes no querer mirar a otro lado. Yo te apoyo.

 

Comentarios

Guillermo el 21 de 11 del 2019

Me ha encantado! GRACIAS!!!

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