241 WP_Post Object ( [ID] => 241 [post_author] => 1 [post_date] => 2013-12-24 17:40:17 [post_date_gmt] => 2013-12-24 16:40:17 [post_content] =>   3a   No hablo de cambiar, sino de añadir, de integrar. El peso de lo laboral en lo personal es sin duda de gran importancia. Es típica la imagen de persona trabajadora que se lleva los problemas del trabajo a casa: no me escuchan, no me hacen caso, no soy importante, no son buenos trabajadores… Pero pocas veces vemos la otra parte, cómo la parte personal de la persona influye en el trabajador. Vayamos un poco más allá, integremos: la persona y el trabajador son una. Me explico, vida personal y laboral es todo uno, y tanto influye el trabajo en lo personal, cómo más aun influye lo personal (carácter, personalidad, ‘mochila’ de experiencias personales y vitales…) en lo laboral. A fin y al cabo, todo pertenece a lo cotidiano, a nuestra vida. Una vez integrado el concepto personal-laboral en uno mismo, demos un paso más. ¿Cómo podemos dentro de la empresa ayudar a la persona? Todos sabemos de la existencia del departamento de RRHH, todos estamos cada vez más familiarizados o por lo menos acostumbrados a escuchar el término Coaching. ‘Recursos Humanos’ es seleccionar, captar, formar, emplear, evaluar, etc. ¿No falta algo? Si somos humanos, ¿dónde hay sitio para lo humano? Es fundamental, en mi opinión, dar cabida a los aspectos emocionales de las personas dentro del trabajo. El trabajo ocupa 8 horas dentro de las 24 que tenemos, tiene un gran peso, y esto genera sí o sí en las personas múltiples emociones, que derivan o provienen de otras múltiples situaciones, y más aún en ambientes de producción continua donde el generar más de lo que has invertido es el primer paso de la pirámide de necesidades. Un hombre lo primero que necesita es comer, una empresa lo primero que necesita es ganar dinero. Es decir, el primer paso de las necesidades ni siquiera es de orden humano sino monetario. Partimos entonces de una situación donde el primer paso ya deja fuera a lo humano. Pero esto no se puede cambiar, es de naturaleza empresarial que prime lo económico. Para disuadir este primer paso, en las empresas, cada vez más, se trata de cuidar al trabajador, una vez en términos económicos se sobrevive se pasa al cuidado del capital humano. Aquí es donde quiero dar cabida a la psicoterapia más allá del Coaching. La motivación ‘per se’, sin integrarla dentro de un esquema personal, sin atender a las características personales de cada uno, no sirve de mucho, no lleva más lejos de la propia excitación de creer que ‘yo puedo con todo’ sin contar que mañana por la mañana te levantarás y los mismos problemas personales (vitales) de ayer seguirán ahí, sin darles solución. Hablo de depresión, de ansiedad, de estrés. Me refiero que antes que lanzar a la persona corriendo a por sus objetivos, tendremos que atarle bien las zapatillas, conocer bien a la persona para así saber dónde puede (digo, quiere) ir. No se confunda esto con una crítica al Coaching, el cuál es muy útil sobretodo en el ámbito empresarial, donde el planteamiento y concreción de objetivos es fundamental. Hablo de dar unos primeros pasos terapéuticos en las personas, es decir, los trabajadores, para así poder ejercer una motivación más integrada a su manera de ser. Esto dará frutos económicos en la empresa. Primero conoce (terapia) y luego lánzate (coaching). De nuevo integramos. Hablo de facilitar la psicoterapia como un servicio más en el departamento de RRHH. 3b

Si esto se hace en todos los niveles jerárquicos de la empresa, podemos conseguir una empresa mentalmente sana. Me gusta el simbolismo que pudiera crear el hecho de que la empresa, como un todo, se sentara en el diván a contar sus problemas a su terapeuta. Esto se podría conseguir si cada uno de sus miembros, y de todos los niveles jerárquicos, se pusieran en terapia individual o grupal (en este caso anónimamente).

El efecto que se puede conseguir en la sala, tras por ejemplo, un directivo representar espacialmente cómo se configura su empresa, cómo se dan las comunicaciones, qué siente frente a tal o cual departamento, o tal o cual trabajador, por encima o por debajo de su escala, es sin duda positivo. Es ahí donde se ponen los cimientos para poder avanzar humanamente en la empresa, con sus consiguientes efectos productivos. Como último dato a favor de esta integración de la psicoterapia en los RRHH, según el último informe de la OMS sobre la salud laboral, las enfermedades laborales más destacadasson estrés, su derivación en ansiedad, depresión, y todo lo que conlleva al absentismo o presentismo (estar pero sin ‘estar’). La solución a estas enfermedades, el ‘fármaco’ más adecuado, es sin duda la terapia, donde se adentra en qué estructura personal tenemos para no poder hacer frente al entorno, para no encontrar motivante a éste, para ver qué pasa con el sufrimiento diario de la persona y encontrar múltiples soluciones personales, siempre partiendo de la estructura personal del paciente. Hablo de humanizar los RRHH, hablo de interesarse por la persona, hablo de sanar la empresa. Esto sin duda, reportaría productividad, que es sin duda, la necesidad primaria de las empresas.   [post_title] => Recursos Humanos más humanos (I) - Sergio Ortiz [post_excerpt] => [post_status] => publish [comment_status] => open [ping_status] => open [post_password] => [post_name] => recursos-humanos-mas-humanos-i [to_ping] => [pinged] => [post_modified] => 2014-03-13 15:57:43 [post_modified_gmt] => 2014-03-13 14:57:43 [post_content_filtered] => [post_parent] => 0 [guid] => http://www.cvap.es/?p=241 [menu_order] => 0 [post_type] => post [post_mime_type] => [comment_count] => 0 [filter] => raw )

Recursos Humanos más humanos (I) – Sergio Ortiz

 

3a

 

No hablo de cambiar, sino de añadir, de integrar.

El peso de lo laboral en lo personal es sin duda de gran importancia. Es típica la imagen de persona trabajadora que se lleva los problemas del trabajo a casa: no me escuchan, no me hacen caso, no soy importante, no son buenos trabajadores… Pero pocas veces vemos la otra parte, cómo la parte personal de la persona influye en el trabajador. Vayamos un poco más allá, integremos: la persona y el trabajador son una. Me explico, vida personal y laboral es todo uno, y tanto influye el trabajo en lo personal, cómo más aun influye lo personal (carácter, personalidad, ‘mochila’ de experiencias personales y vitales…) en lo laboral. A fin y al cabo, todo pertenece a lo cotidiano, a nuestra vida.

Una vez integrado el concepto personal-laboral en uno mismo, demos un paso más. ¿Cómo podemos dentro de la empresa ayudar a la persona? Todos sabemos de la existencia del departamento de RRHH, todos estamos cada vez más familiarizados o por lo menos acostumbrados a escuchar el término Coaching.

‘Recursos Humanos’ es seleccionar, captar, formar, emplear, evaluar, etc. ¿No falta algo? Si somos humanos, ¿dónde hay sitio para lo humano? Es fundamental, en mi opinión, dar cabida a los aspectos emocionales de las personas dentro del trabajo. El trabajo ocupa 8 horas dentro de las 24 que tenemos, tiene un gran peso, y esto genera sí o sí en las personas múltiples emociones, que derivan o provienen de otras múltiples situaciones, y más aún en ambientes de producción continua donde el generar más de lo que has invertido es el primer paso de la pirámide de necesidades. Un hombre lo primero que necesita es comer, una empresa lo primero que necesita es ganar dinero. Es decir, el primer paso de las necesidades ni siquiera es de orden humano sino monetario. Partimos entonces de una situación donde el primer paso ya deja fuera a lo humano. Pero esto no se puede cambiar, es de naturaleza empresarial que prime lo económico.

Para disuadir este primer paso, en las empresas, cada vez más, se trata de cuidar al trabajador, una vez en términos económicos se sobrevive se pasa al cuidado del capital humano. Aquí es donde quiero dar cabida a la psicoterapia más allá del Coaching. La motivación ‘per se’, sin integrarla dentro de un esquema personal, sin atender a las características personales de cada uno, no sirve de mucho, no lleva más lejos de la propia excitación de creer que ‘yo puedo con todo’ sin contar que mañana por la mañana te levantarás y los mismos problemas personales (vitales) de ayer seguirán ahí, sin darles solución. Hablo de depresión, de ansiedad, de estrés.

Me refiero que antes que lanzar a la persona corriendo a por sus objetivos, tendremos que atarle bien las zapatillas, conocer bien a la persona para así saber dónde puede (digo, quiere) ir.

No se confunda esto con una crítica al Coaching, el cuál es muy útil sobretodo en el ámbito empresarial, donde el planteamiento y concreción de objetivos es fundamental. Hablo de dar unos primeros pasos terapéuticos en las personas, es decir, los trabajadores, para así poder ejercer una motivación más integrada a su manera de ser. Esto dará frutos económicos en la empresa. Primero conoce (terapia) y luego lánzate (coaching). De nuevo integramos.

Hablo de facilitar la psicoterapia como un servicio más en el departamento de RRHH.

3b

Si esto se hace en todos los niveles jerárquicos de la empresa, podemos conseguir una empresa mentalmente sana. Me gusta el simbolismo que pudiera crear el hecho de que la empresa, como un todo, se sentara en el diván a contar sus problemas a su terapeuta. Esto se podría conseguir si cada uno de sus miembros, y de todos los niveles jerárquicos, se pusieran en terapia individual o grupal (en este caso anónimamente).

El efecto que se puede conseguir en la sala, tras por ejemplo, un directivo representar espacialmente cómo se configura su empresa, cómo se dan las comunicaciones, qué siente frente a tal o cual departamento, o tal o cual trabajador, por encima o por debajo de su escala, es sin duda positivo. Es ahí donde se ponen los cimientos para poder avanzar humanamente en la empresa, con sus consiguientes efectos productivos.

Como último dato a favor de esta integración de la psicoterapia en los RRHH, según el último informe de la OMS sobre la salud laboral, las enfermedades laborales más destacadasson estrés, su derivación en ansiedad, depresión, y todo lo que conlleva al absentismo o presentismo (estar pero sin ‘estar’). La solución a estas enfermedades, el ‘fármaco’ más adecuado, es sin duda la terapia, donde se adentra en qué estructura personal tenemos para no poder hacer frente al entorno, para no encontrar motivante a éste, para ver qué pasa con el sufrimiento diario de la persona y encontrar múltiples soluciones personales, siempre partiendo de la estructura personal del paciente.

Hablo de humanizar los RRHH, hablo de interesarse por la persona, hablo de sanar la empresa. Esto sin duda, reportaría productividad, que es sin duda, la necesidad primaria de las empresas.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *